La Risoneta contra el mundo moderno (Pino Design + ESdesign)
Proyecto colaborativo
Jueves 03 octubre 10:00h

¿Tienes un poster, lámina o postal que quieras imprimir? Tráela. Nosotros te enseñaremos a prepararla para ser producida en risografía, artefinalizarla y lanzarla a esta máquina infernal. Una máquina que nos puede llevar por el camino de la amargura pero que como cualquier cosa que cuesta, una vez impresa la pieza, ésta será la niña de nuestros ojos.

La Risoneta es un proyecto colaborativo de varias diseñadoras gráficas afincadas en Barcelona y semi-hastiadas del mundo enfermizamente rápido que les ha tocado vivir. Un proyecto educativo que trata de poner en boga recursos y métodos de producción actualmente desplazados por la fiebre digital del mundo moderno. Una manera de estar en contacto con otras personas, sus extremidades y el olor de las tintas de soja. Y sobre todo, una manera de aprender que el error no tiene por qué ser feo, sino todo lo contrario.

Todos debemos traer un diseño, aunque sea en la cabeza. No es obligatorio el uso de ordenador, aunque si lo traes podrás trabajar con el software que ya conoces (Illustrator, InDesign, Photoshop, etc.). Si no tienes nada que imprimir, seguro que te podemos ayudar a bocetar algo ya sea digital o manualmente. Y muchas ganas. ¡Ah! Y si te pasas por el Ikea, no te olvides de comprar un marquito para dejar tu obra fetén. El tamaño máximo de impresión es A3, así que calcula tú misma.

Serán 4 horas intensas el jueves de 10 a 14:00 h. Y quedarán distribuidas tal que así:
10:00-10:30 h — Los primeros 30 minutos los dedicaremos a mostrar trabajos en los que se emplea esta técnica y explicar las peculiaridades del sistema.
11:30-12:00 h — De aquí a la segunda hora del taller nos dedicaremos a abrir el software (sí, en la mayoría de los casos hemos de pasar por algo digital, aunque no es obligatorio) y preparar nuestro diseño cumpliendo con las especificaciones necesarias para que esta máquina del demonio nos entienda perfectamente.
12:00-14:00 h — Las dos horas restantes las dedicaremos a imprimir nuestras obras. Serán máximo dos tintas por pieza, ¡pero qué dos tintas! Probablemente, una vez impresa no habrás visto un trabajo taaaaan resultón.