24—26 Oct. 2024
Vilanova i la Geltrú - Barcelona

La sociedad posmoderna nos sitúa en un contexto precedido por Zygmunt Bauman y caracterizado por la inmediatez, las verdades relativas y plurales, y la sociedad espectacularitzada y narcisista.
Esto ya no se contempla tan solo en el mundo físico, sino que se enfatiza con su gemelo digital: Internet y las redes sociales, la ventana en la cual se puede escoger como se da a conocer, mostrando su mejor versión. Así, los usuarios han acontecido su propio producto y la obsesión por la imagen con los filtros de belleza está al orden del día. Esta dualidad entre el “yo real” y lo “yo ideal”, ha dado lugar a la Dismòrfia de Snapchat, fenómeno en que cada vez más pacientes de cirugía estética quieren asemejarse a sus selfies filtrados, hasta el punto de no identificarse en su rostro real.

Con el objetivo de concienciar sobre el fenómeno y con un tono objetivo e irónico, FRENTE A FRENTE es un proyecto que reflexiona sobre la identidad digital y la distorsión de la autoimagen mediante una campaña experimental de visibilización.
Esta campaña cuenta con una web como apoyo principal en la cual se da a conocer la problemática mediante cuatro capítulos: 01. De la realidad al selfie, 02. Del selfie al ideal, 03. Del ideal a los filtros, 04. De los filtros a la dismòrfia. En estos se puede encontrar tanto contenido de Internet y datos curiosos sobre el tema, así como historias personales. Paralelamente, en la web también vemos el apartado «Háblanos» dedicado a la ayuda y el asesoramiento a personas afectadas. Y «Acontecimientos», donde se podrán consultar los diferentes actas en el marco de la campaña, como charlas, talleres o exposiciones.

A pesar de que la columna vertebral del proyecto es el espacio web, también se han prototipat otros apoyos de divulgación: elementos de papelería, mobiliario urbano y contenidos en las redes sociales.
Conceptualmente, el conjunto del proyecto se construye mediante el elemento de la dualidad y el contraste entre el mundo del «yo real» -verdadero, analógico, realista…- y el del «yo ideal» -irreal, digital, idílico…-, hecho que se refleja en toda la estrategia gráfica. Así, se crea un imaginario visual con elementos gráficos que hacen referencia tanto a la propia dismòrfia, como la tipografía, o en el mundo digital y analógico, con elementos escaneados y fotocopiados.

Mediante este imaginario visual, la propuesta desafía los límites de la cara y su evolución hasta día de hoy: Hasta qué punto podemos tener control sobre nuestro rostro? Cómo interfieren las redes sociales y la inteligencia artificial? Podemos vivir de la imagen digital o tan solo es una performance de nosotros mismos?