24—26 Oct. 2024
Vilanova i la Geltrú - Barcelona

En un mundo donde la lógica lineal domina nuestros sistemas de educación y trabajo, surge una chispa de ingenio capaz de iluminar las sombras de lo convencional: el pensamiento lateral. Esta forma de razonamiento, acuñada por Edward de Bono en 1967, nos invita a mirar más allá de lo obvio, a cuestionar el status quo y a encontrar soluciones innovadoras a problemas que, a primera vista, parecen tener un callejón sin salida. Pero, ¿cómo podemos aplicar este concepto en nuestra vida diaria y creativa? Para entenderlo, sumerjámonos en la historia del dibujo más famoso del libro “El Principito” de Antoine de Saint-Exupéry: la boa que se tragó un elefante.

La boa que se tragó un elefante: una lección de creatividad

Cuando Antoine de Saint-Exupéry nos presentó su obra maestra, “El Principito”, posiblemente no imaginó que un simple dibujo desataría una revolución en nuestra percepción de la creatividad. La historia comienza con el narrador, un piloto, que recuerda cómo su carrera artística fue abruptamente interrumpida en su infancia por adultos que no podían ver más allá de lo evidente. Su dibujo de una boa que se tragó un elefante fue constantemente malinterpretado como un sombrero, llevándolo a abandonar su pasión por el dibujo.

Esta anécdota, lejos de ser una simple introducción a la fantástica historia que sigue, es una poderosa lección sobre el pensamiento lateral. El dibujo representa la capacidad de ver más allá de la primera impresión, de buscar significados ocultos y de entender que, a veces, la realidad es mucho más profunda de lo que parece a simple vista.

El pensamiento lateral en acción

Edward de Bono argumenta que el pensamiento lateral es esencial para la resolución de problemas de una manera no secuencial, permitiéndonos saltar fuera de los patrones de pensamiento habituales para encontrar soluciones únicas. En su libro “El Pensamiento Lateral: Manual de Creatividad”, de Bono destaca cómo este enfoque puede llevar a ideas revolucionarias y a soluciones sorprendentes que nunca surgirían de un proceso de pensamiento lineal y estructurado.

La historia de la boa y el elefante es un ejemplo clásico de pensamiento lateral. En lugar de seguir insistiendo en que los demás vean un elefante dentro de una boa, el narrador acepta la percepción de los adultos y se mueve en una dirección diferente, eligiendo eventualmente convertirse en piloto. Sin embargo, la esencia de su creatividad, simbolizada por el dibujo, permanece intacta y se convierte en una herramienta clave para su encuentro con el Principito.

Aplicando el pensamiento lateral en nuestros proyectos

El día a día nos devora, en pro de la repidez y la rentabilidad muchas veces tiramos del pensamiento vertical para resolver problema: del punto A al punto B, y acabado. Por eso la clave está en permitirnos cuestionar y desafiar las normas establecidas, buscar múltiples soluciones a un mismo problema y no tener miedo de fallar. La creatividad, después de todo, se alimenta de la experimentación y del aprendizaje que viene con el intento y error.

Para fomentar el pensamiento lateral, podemos empezar por cambiar nuestras rutinas, probar nuevas actividades, o incluso abordar problemas desde perspectivas completamente diferentes. La próxima vez que te enfrentes a un desafío, pregúntate: ¿Qué haría el Principito en esta situación? La respuesta podría sorprenderte y llevarte por caminos inesperadamente creativos.

El valor del pensamiento lateral no se limita únicamente a la resolución de problemas o al ámbito creativo; se extiende a nuestra capacidad de empatía y comprensión. Al igual que el narrador de “El Principito” aprende a ver el mundo a través de los ojos de un niño, nosotros también podemos beneficiarnos de intentar comprender las perspectivas de los demás, incluso cuando no coinciden con las nuestras. Esta habilidad para “leer entre líneas” y apreciar las ideas no convencionales puede enriquecer nuestras relaciones personales y profesionales, fomentando un ambiente de apertura e innovación.

Estrategias para desarrollar el pensamiento lateral

Para cultivar un enfoque de pensamiento lateral en nuestro trabajo, considera adoptar algunas de las siguientes estrategias:

# Rompe con la Rutina: Modifica tu rutina diaria de maneras pequeñas pero significativas. Esto puede ayudar a estimular tu cerebro y a ver el mundo desde una nueva perspectiva.

# Plantea Preguntas Diferentes: En lugar de preguntarte por qué algo es de cierta manera, pregunta cómo podría ser diferente. Esto puede abrir un abanico de posibilidades que antes no habías considerado.

# Practica la reversión de problemas: Enfoca un problema desde el final hacia el principio. Este enfoque puede revelar soluciones creativas que de otro modo permanecerían ocultas.

# Busca inspiración en otras disciplinas: A menudo, las soluciones más innovadoras provienen de aplicar ideas o técnicas de un campo completamente distinto al problema en cuestión.

# Ejercita tu curiosidad: Mantén una actitud de curiosidad constante. Investiga, lee y explora temas fuera de tu zona de confort. La curiosidad es el motor de la creatividad.

 

El legado de “El Principito”

La obra de Antoine de Saint-Exupéry nos recuerda que todos tenemos la capacidad de ver el mundo de manera diferente, pero a menudo necesitamos un pequeño empujón para recordar cómo hacerlo. “El Principito” no es solo una historia sobre la aventura de un joven príncipe; es una invitación a redescubrir nuestra capacidad de asombro, a cuestionar nuestras percepciones y a abrazar el pensamiento lateral en todas las facetas de nuestra vida.

Al final, el pensamiento lateral, al igual que la historia de la boa que se tragó un elefante, nos enseña que las respuestas a los desafíos más complejos de la vida a menudo se encuentran en los lugares más inesperados. Solo necesitamos la disposición para buscarlas y la valentía para ver más allá de lo obvio.

Así que la próxima vez que te enfrentes a un problema que parece no tener solución, recuerda el espíritu del Principito y el dibujo de Saint-Exupéry. Permite que tu imaginación vuele, abraza el pensamiento lateral y encuentra la boa entre los sombreros de tu vida. Quién sabe, quizás descubras un mundo de posibilidades que nunca imaginaste posibles.

Sobre el autor/a

Redacción Blanc!

“No trates de doblar la cuchara. Es imposible. En lugar de hacerlo, solo intenta darte cuenta de la verdad… No hay cuchara. Entonces, verás que no es la cuchara lo que se dobla, te doblas tú”

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