24—26 Oct. 2024
Vilanova i la Geltrú - Barcelona

En el mundillo del diseño gráfico, donde la creatividad se cruza con el trato directo con el cliente (modelo B2B), la relación entre diseñadoras y clientes juega un papel fundamental en el éxito de cualquier proyecto. En este artículo vamos a [intentar] explorar cómo estos vínculos pueden evolucionar y, en ocasiones, cómo pueden desviarse hacia el terreno de los errores comunes que pueden dañar estas colaboraciones, y por ende, nuestro negocio.

Establecimiento de confianza

First things first: desde el primer encuentro, es crucial establecer una relación de confianza. Las primeras impresiones marcan el tono de la colaboración, donde ambas partes deben mostrar su mejor versión. El secreto está en tomar al toro por los cuernos desde que cruzas la puerta del despacho del cliente. ¿Qué impresión quieres causar? Profesionalidad extrema, cercanía, un poco de ambas… el secreto está en el tono de tu voz y postura corporal durante esos primeros escasos segundos. Verás cómo tu potencial cliente adoptará la misma actitud.

Comprensión mutua

La etapa inicial es también para entender las expectativas y estilos de trabajo de cada uno, sentando las bases para una comunicación fluida y eficaz. Se clara sobre los aspectos esenciales del contrato o acuerdo iniciales. Lo de siempre, la relación tienes que ser cercana, pero profesional, con respecto mutuo.

La evolución de la relación

Toda relación, sea afectiva o profesional, tiene un proceso. En el caso que nos compete, la estrictamente profesional, podemos analizarla siguiendo la siguiente estructura:

El periodo de luna de miel: Se caracteriza por el entusiasmo y el esfuerzo por impresionar, manteniendo una comunicación intensa y detallada, asegurando que cada parte se sienta valorada y comprendida. En una relación afectiva diríamos que “nos estamos conociendo”.
La etapa del chandal: Aquí, la comodidad y la familiaridad entre diseñadora y cliente aumentan. Se aceptan los pequeños defectos, y la comunicación se vuelve más intuitiva. Esta fase permite un trabajo más ágil y menos formal, pero manteniendo el profesionalismo.

Consejos para mantener una relación saludable

Ok, ya has empezado una relación cercana y de confianza, y has logrado llegar a un punto de mutuo entendimiento, respeto y cierta confianza (dentro de los parámetros de la profesionalidad). Ahora toca mantener estos lazos creados con tu cliente:

Anticipar Necesidades: Una diseñadora debe ser capaz de prever las necesidades del cliente, adaptándose a sus cambios y evolucionando junto con ellos.

Flexibilidad y confianza: La confianza mutua permite una mayor flexibilidad en el trabajo, donde la diseñadora puede tomar iniciativas que se alinean con los objetivos del cliente.

Construir una asociación estratégica: La relación idealmente se transforma en una asociación estratégica, donde la diseñadora no solo ejecuta sino que también asesora, basándose en un profundo entendimiento del negocio del cliente.

 

Errores comunes a evitar

Sobreprometer y no cumplir: Prometer más de lo que se puede entregar es un error fatal que puede deteriorar rápidamente la confianza y la credibilidad.

Ignorar el brief creativo: Pasar por alto las directrices del cliente es un camino seguro hacia el descontento y la frustración.

Falta de comunicación: Una comunicación deficiente puede llevar a malentendidos, repetición de tareas y, finalmente, a una relación deteriorada.

No evolucionar: El estancamiento en las habilidades y en la adaptación a nuevas tendencias o tecnologías puede hacer que la diseñadora se vuelva menos relevante para las necesidades cambiantes del cliente.

Por ende, y para finalizar, la relación entre diseñadoras y clientes es dinámica y requiere un compromiso continuo de ambas partes. Mantener una comunicación clara, ser flexible, anticipar necesidades, y sobre todo, construir una asociación basada en la confianza y el respeto mutuo son clave para una colaboración sana y saludable. Evitar los errores comunes y enfocarse en el crecimiento conjunto asegurará no solo la satisfacción del proyecto actual sino también la posibilidad de futuras colaboraciones.

Sobre el autor/a

Redacción Blanc!

“No trates de doblar la cuchara. Es imposible. En lugar de hacerlo, solo intenta darte cuenta de la verdad… No hay cuchara. Entonces, verás que no es la cuchara lo que se dobla, te doblas tú”

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