Estudiar diseño gráfico vs. estudiar algo más serio

Recuerdo con claridad meridiana el disgusto que di a mis padres cuando comuniqué mis intenciones de olvidarme de veterinaria para estudiar diseño gráfico. ¿Diseño qué?, ¿Esto es una carrera universitaria?, ¿Encontrarás trabajo?, ¿Te pagarán por hacer dibujitos..?. Estudiar diseño gráfico es probablemente una de las mejores decisiones que he tomado en la vida. Si estás estudiando diseño gráfico o estás pensando en hacerlo y todavía tienes dudas, aquí tienes el testimonio de lo imposible.

Tengo que reconocer que soy malo dibujando, mi caligrafía es patética, tanto que en muchas ocasiones soy incapaz de entender mis propias notas (quiero que exculpar al magistral Keith Adams, que durante un año entero tuvo que soportar a un zurdo en sus clases de caligrafía, escribiendo al revés, para no manchar de tinta el papel con sus improvisadas plumas artesanales elaboradas con cañas de bambú, alterando, como no podía ser de otro modo su sentido de humor británico).

Entonces, ¿qué hace una persona como yo ejerciendo de diseñador gráfico y director creativo?. Puede ser la capacidad de explicar las cosas de forma nueva, distinta e imaginativa. La curiosidad innata por todo lo desconocido, esfuerzo, constancia y mucho trabajo, algo de creatividad y un entusiasmo irracional por todo lo que hago. Si vas justito con tus habilidades manuales pero tienes cualquiera de estas aptitudes, eres un candidato perfecto para estudiar diseño gráfico.

 

Estudiar diseño gráfico en la Barcelona pos olímpica del «¿Estudias o diseñas?»

Aprendí diseño gráfico en la Barcelona olímpica del “¿estudias o diseñas?”. En un momento en que la profesión estaba cuestionada, (dudo que hoy hayan cambiado mucho la cosas) y los estudiantes de diseño eran considerados un colectivo que no podían optar a nada mejor. La frase más popular entre los universitarios por aquella Barcelona efervescente del modelo de turismo de masas en que se ha convertido hoy, era ¿estudias o diseñas?. Lamentable.

Cartel B92 de Pla-Narbona (1990). Museu del Disseny de Barcelona.

 

Estudié en una escuela que basaba gran parte de su programa formativo en movimiento artístico de principios del siglo XX, la Bauhaus, que se convirtió en todo un referente internacional de la arquitectura y el diseño. De todo lo que aprendí en Elisava, me quedé con algo esencial que me ha acompañado toda mi vida profesional, los diseñadores somos un elemento fundamental para la sociedad y nuestras decisiones influyen sobre las personas. El diseño tiene sentido cuando cumple una función útil para la sociedad, de otro modo, es arte.

Esta delgada linea que separa ser un profesional del diseño gráfico o ser un artista, la definió de forma soberbia Robin Mathew con su célebre frase «El diseño es donde la ciencia y el arte alcanzan el punto de equilibrio”. Es lo que ha permitido que un negado sin habilidades artísticas como yo pueda ejercer de diseñador gráfico. Os preguntareis donde está el truco, pues en algo tan sencillo como tener la visión, ver donde los otros no ven, encontrar soluciones donde otros solo ven problemas, ser capaz de aportar una solución gráfica a cada problema de comunicación, en mi caso como en la mayoría de diseñadores gráficos, la creatividad que en otra persona le serviría para crear una obra de arte, es tremendamente útil para dar con soluciones comunicativas que sirvan para vender productos, servicios, marcas, eventos, personas, empresas. Todo.

 

Estudiar diseño gráfico es un auténtico elixir de juventud

Ni comida vegana, ni yoga, ni la meditación tántrica, ni ser mordido por el protagonista de la saga Crepúsculo. El truco infalible para vivir una eterna juventud es estudiar diseño gráfico. La disciplina del diseño gráfico nos invita cada día de nuestra vida laboral a ser curiosos. Cada vez que se nos plantea un ejercicio comunicativo, tenemos que adentrarnos en las tripas del producto, servicio o evento se nos pide vender, solo así, husmeando, investigando, leyendo, haciéndonos preguntas y conociéndolo en profundidad, conseguiremos comunicarlo con efectividad.

Si en esto estamos de acuerdo, también coincidiremos en que ser curiosos es un atributo propio de la infancia. Para un niño todo es nuevo, todo es aprendizaje, ilusión y excitación frente a lo desconocido. Ser creativo es otro rasgo genético fundamental en el oficio de diseñador gráfico, así que estaremos de acuerdo, estudiar diseño gráfico te hará sentir mas joven. Cada día de tu vida laboral te dará la oportunidad de jugar, aprender y enriquecerte como persona. ¿Todavía tienes dudas?

 

Cartel Barcelona’92 de Enric Satué (1990). Museu del Disseny de Barcelona

Rompo un lanza y las que hagan falta por el oficio de diseñador

Norman Foster defendía que la calidad del diseño afecta la calidad de nuestras vidas. ¡Cuanta razón! Cada vez que se estropea una copia barata de los “chicos” me acuerdo de la frasecilla de Norman. El diseño es fundamental en nuestra sociedad, todos los enseres que utilizamos cada día han sido pensados y proyectados por diseñadores, o personas que han utilizado algún método de diseño en su proceso creativo. Cualquier producto doméstico, tecnológico, alimentario, de moda, lo que sea que haya estado manufacturado mecánica o artesanalmente por el hombre, existe tras una fase de investigación y un proceso de diseño. En realidad, la naturaleza de la sociedad actual y cómo es el mundo en que vivimos lo hemos proyectado los diseñadores.

Vale, pero te estarás preguntando como un diseñador gráfico puede contribuir a cambiar el mundo o hacer que este sea un poco mejor. El universo visual que creamos como colectivo construye en gran medida la percepción de la realidad que vive nuestra sociedad en el presente.

Cartel Barcelona ’92 de Vicenç Alonso y Lluís Ayguadé (1990). Museu del Disseny de Barcelona

 

Naturalmente, la comunicación visual que permite que podamos asociar atributos significativos a todo, hace que las personas se movilicen, no solo comercialmente mediante la publicidad que lo envuelve todo, también para luchar por una sociedad mejor. Si te digo, nucleares no gracias, / #stopRacisto, manos blancas, Paz, #NoMásPlásticos, no serás capaz de asociar logotipos con la misma clarividencia que si te digo, Lego, Apple, Barbie, Amazon o Audi.

Pienso que los diseñadores gráficos contribuimos directamente a crear y fomentar la cultura contemporánea del siglo XXI, a movilizar a millones de personas para que actúen de un modo más responsable o sencillamente a hacer que todo podamos ser un poco más felices. Si todavía tienes dudas si estudiar diseño gráfico… Estudia y diseña.

Sobre el autor/a

Jordi Corella


Director creativo en adn studio

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