Papeles reales y factibles para poder hacer realidad vuestra creatividad

Siempre me gusta comenzar mis ponencias echando por tierra un paradigma ampliamente extendido. Y es que la mayor parte de las personas piensan que el papel bueno es el reciclado. Y no, no es exactamente correcto. Lo que realmente es ecológico es el propio papel. Estamos ante una de las mejores materias primas que podemos utilizar.
  

Mayor consumo de papel se traduce en mayor reforestación de bosques

La mayoría de los fabricantes de papel cuentan con el certificado PEFC o FSC, este último promovido por Greenpeace, y prácticamente todo el sector papelero contribuye económicamente con estos sellos para garantizar la trazabilidad de los papeles y saber de qué bosque provienen esas fibras y que cumplen con la reforestación.

 

Y es que cabe resaltar que los tiempos están cambiando. Las personas somos más conscientes de la necesidad de contribuir en cuidar el planeta, siendo más ecológicos y sostenibles; hay que tratar de reducir la huella de carbono para alcanzar un CO2 neutro. En este aspecto las grandes compañías están apostando por materiales con una mayor responsabilidad medioambiental.

Y aunque podríamos pensar que los clientes, todos, siempre buscamos precio, estoy observando cada vez más, que se le está dando más importancia a la sostenibilidad. Esto es una cadena, desde Unión Papelera cuidamos a nuestros clientes y éstos a su vez también quieren tener contentos a sus clientes. De esta manera, se establece una relación que redunda en un aumento de las ventas. Para ello, hay que demostrar que se es más eficiente energéticamente y que se optimizan los recursos. Estamos siendo testigos de que existe un mayor reclamo por la sostenibilidad medioambiental.

  

Papeles reciclados pre-consumo y post-consumo

Un aspecto muy importante es saber diferenciar entre los papeles que utilizan como materia prima el papel reciclado, y nos encontramos con los denominados pre-consumo y los post-consumo. Esta diferenciación a veces trae confusiones, y aunque la mayoría lo conoce perfectamente, me gusta dedicarle cierto tiempo a explicar las características de cada uno.

Los llamados papeles pre-consumo son aquellos cuyos materiales han pasado por la fábrica de papel, y han sido rechazados antes de estar preparados para el consumo. Estos materiales son frutos de mermas, sobrantes de producción, fallos de producción o ajustes de color o gramaje entre otros.

Por su parte, los post-consumo son materiales de papel ya utilizados por el consumidor final, que rechaza y lo vierte en el contenedor azul, como pueden ser viejas revistas o periódicos, packagings, material de oficina, etc. Aquí cobra especial relevancia el esfuerzo individual, al dedicarle tiempo y espacio en casa para la separación de residuos que luego van destinados a la fabricación de este tipo de papeles.

 

La reforestación y cuidado de los bosques hacen del papel un recurso ilimitado

Y es que en el ciclo de vida del papel, lo interesante es utilizar todo este ciclo. Como decía al principio, el papel es una de las mejores materias primas, pues aguanta hasta cinco procesos de reciclado. Pocos materiales se reciclan tan bien, si no recuerdo mal el material que mejor se recicla es el aluminio, seguido del cristal y después el papel. Hay que tener en cuenta que el papel no es un mineral, con lo que si cuidamos los bosques es un recurso ilimitado, no como el aluminio o el cristal que se extraen de minerales.

 

  

El principal objetivo del up-cycling es reaprovechar al máximo todos los residuos que generamos

La industria papelera ha desarrollado distintos certificados y conceptos de calidad relacionados con el medio ambiente, como son el up-cycling, compostable, EKOenergy, CO2 neutro, cradle to cradle e incluso materiales con fibras mixtas compuestos por un porcentaje de reciclado post-consumo, otra parte de residuos agroalimentarios, residuos de cuero o residuos textiles y el resto fibra virgen, lo que le confiere ser un material perfecto porque, a parte de utilizar todo el ciclo del papel, también se añaden fibras atípicas de residuos que apoyan al novedoso concepto up-cycling o supra-reciclaje. Este concepto consiste en aprovechar materiales residuales, que no han sido destruidos para generar energía o compostar, sino que se reutilizan para crear nuevos productos.

Otro certificado que destaca es el C2C (Cradle to cradle). Se trata del certificado de sostenibilidad por excelencia, dedicado a impulsar la economía circular, a través de productos que tienen un impacto positivo en las personas y el planeta. Esta norma es la más avanzada para materiales y productos seguros, circulares y responsables al cumplir con los más altos estándares y requisitos exigentes. Y es que todo puede reutilizarse, el producto vuelve a la tierra en ‘nutriente biológico’ no tóxico o vuelve a la industria en ‘nutriente técnico’ que puede ser reciclado una y otra vez. El certificado C2C es un valor añadido al producto.

También nos encontramos con el certificado CO2 neutro, o huella de carbono cero, que avala que se consiguen emisiones de dióxido de carbono netas iguales a cero, equilibrando la cantidad de dióxido de carbono usado en la fabricación o en la distribución de un producto y liberado a la atmósfera. En cuanto al certificado EKOenergy es la etiqueta ecológica internacional sin ánimo de lucro para las energías, que se extraen con el menor impacto medioambiental (electricidad, gas, calor y refrigeración), cumpliendo con los criterios de sostenibilidad, además de financiar proyectos que combaten la pobreza energética.

Y, por último, aunque he mencionado el certificado de compostabilidad, esta norma es más bien para plásticos, y no es usual encontrarlo en algún papel, pues nos interesa mantener las fibras dentro del circuito del reciclado del papel y no dentro del ámbito del compostaje. Un ejemplo serían las bandejas de alimentación o bien en aquellos casos donde la separación del papel con el alimento sea una dificultad.

 

  

Una empresa con responsabilidad medioambiental

En Unión Papelera estamos en continua búsqueda de materiales, contactando con diferentes fábricas de todo el mundo para poder ofrecer el material idóneo para cada proyecto, teniendo en cuenta la filosofía y la necesidad de cada cliente. Actualmente, contamos con un portfolio de poductos 100% reciclados como son el Shiro Echo Raw, Nautilius Classic, Steinbeis Charisma y el Select. En cuanto materiales Up-cycling, los diseñadores pueden optar entre el Shiro Alga Carta, Crush, Remake o Refit. Y entre los que contienen fibras 100% alternativas, como son fibras de algodón o bambú, contamos con el Bambu Tree Free y el Gmund Cotton.

Y es que si queremos estar a la vanguardia y asesorar bien a los clientes, debemos saber interpretar hacia donde van las tendencias de los consumidores. De esta manera estaremos preparados y podremos dar soluciones ecológicas y alternativas sostenibles a los retos medioambientales del presente y del futuro.

 

Sobre el autor/a

Oriol Llinas

Product Manager, National Prescriptor and New Progects Development. Más de 10 años en el sector de las Artes Gráficas. Especialista en packaging plegable de cartón para envasadoras automáticas y envasados manuales, en PLV, revistas catálogos, cajas forradas y todo tipo de merchandising.

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